Noticias 2012, Marruecos

5 formas de ganarse la vida en Fez

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Las laberínticas callejuelas de la medina amurallada están repletas de vida. La gente ocupa su tiempo con oficios artesanales ya olvidados en la mayoría de enclaves occidentales. Hilos cruzando las angostas calles, gentes transportando carros y burros cargados de mercancía. A continuación presentamos cinco perfiles con sus similitudes y diferencias, pero todos ellos con una característica común: el compromiso con su gremio y el trabajo bien hecho.

 

 

Buahash

Este joven marroquí  trabaja entre cuatro y cinco horas diarias en un taller de orfebrería. Allí talla piezas en metales de todo tipo, desde platos a joyas. Aunque a vista del turista puedan parecer iguales, Buabash explica con entusiasmo las diferentes calidades que pueden tener los metales que se venden en la medina, afirmando como no podría ser de otra forma que sus productos son fiables. Además, a modo de “truco”,  recomienda a sus potenciales clientes que lime el metal; Si se torna blanquecino, seguramente se trate de alpaca plateada al 20%.

 

 

 

Bennys

En tan sólo setenta metros cuadrados, este veterano ebanista trabaja y vende todo tipo de muebles. Han pasado diez años desde que abrió el negocio, un taller donde crea y comercia con sus artesanías. Utiliza madera de cedro, procedente de la región de Asdrov. Para decorar las piezas, las empapa con pinturas especiales de madera y las decora con huesos de animales. Vende tanto a marroquíes como a turistas, aunque apunta que los españoles no son sus mejores clientes últimamente.

 

 

 

 

 curtidor

Mohamed

Alrededor de 250 personas trabajan para este curtidor. Utilizan la piel de vacas, corderos o dromedarios y las tratan en un patio repleto de cubetas de trabajo. Para darles vistosidad, las tiñen de los colores más variopintos. Eso sí, siempre naturales, ya que usan elementos como la amapola para el rojo, la menta para el verde o el azafrán para el naranja, siendo éste el más caro. Su tienda de varios pisos, acumula bolsos, cinturones o las típicas babuchas.

 

sastre 

 

Abdlouhab

Desde bien pequeño, Abdlouhab aprendió las artes del telar de su padre.  Ahora trabaja desde hace cuatro años en una pequeña vivienda transformada en comercio. En sus paredes descansan montones de colchas, pañuelos, bolsas… Para fabricarlos utilizan un viejo telar que requiere de pies y manos. Como materia prima, lana virgen, algodón y la peculiar seda procedente del cactus. Cuando los clientes acuden a su establecimiento, les enseña divertido cómo colocarse los clásicos turbantes.

 

 

camarero

 

Mohamed

Este camarero viajó de los desiertos a los restaurantes de Fez. En tan sólo un año su vida ha cambiado completamente. Antes trabajaba haciendo tours con dromedarios para los turistas y ahora lo hace sirviendo comida en la ciudad. Mohamed es bereber y ha explicado que su idioma lo aprendió de su familia ya que en la escuela les enseñaron únicamente árabe y francés. Gracias a su actual trabajo ha aprendido muchos otros idiomas como el español.