Estoy en casa y la ventana de mi habitación está abierta. Miro la calle a través de los barrotes del balcón al tiempo que me muerdo las uñas. Estoy nervioso. ¿Qué me pasa?, Ah, ya lo sé: tan solo faltan unas horas para hacer un viaje diferente, algo que va a significar un antes y un después en la manera de conocer mundo y aprender sobre los seres humanos.