La segunda edición del proyecto recorrió durante quince días la sierra y la Amazonía ecuatoriana. Los 47 expedicionarios pudieron, entre otras cosas, participar en un ritual chamánico, subir a las faldas del Cotopaxi, el volcán activo más alto del mundo o nadar en las aguas del río Tiputini, en la selva ecuatoriana, donde habitan caimanes y pirañas.