Los participantes de la Expedición Tahína-Can Bancaja se han sumergido de lleno durante el tercer día de ruta en la cultura peruana y en sus antiguas tradiciones, y lo han combinado con una sana dosis de deporte de aventura. El día ha amanecido soleado en Arequipa, como casi siempre en esta región desértica, y tras un generoso desayuno en el hotel los universitarios se han dirigido hacia el cañón del río Chili. Un valle recortado a las faldas de tres volcanes de cumbres nevadas surcado por un río de aguas heladas repleto de peligrosos rápidos ha proporcionado un marco incomparable para la práctica de rafting. La experiencia no ha dejado a nadie indiferente, han sido tres horas de vertiginoso descenso no exentas de algún que otro sobresalto.