Ocho y media de la tarde, nervioso localizo una
floristería, tan solo cinco minutos para decidir qué comprar para hacerla sentir única. Una vez dentro giro sobre mi y una marea de
colores inundan mis ojos. Ante esta explosión lumínica y aromática fijo mi atención. Ahí está, una
orquídea con sus curvas imposibles y esencia única, tan especial como ella. Una voz afirma: "
De Ecuador señor, procede de Ecuador"