Al norte de Quintana Roo queda la región con mayor desarrollo turístico y urbano de este estado. En ésta, hay una importante población indígena con un denominador común: todos están afectados por la construcción de centros turísticos masivos en las últimas tres décadas. Esta población indígena depende del trabajo remunerado para su subsistencia, ya sea como peones en la industria de la construcción, en actividades dedicadas al comercio y al turismo, o bien en el servicio doméstico.