Jiva

La esencia de un país entre telas

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Jiva es todo color. Y no solo por sus madrazas, sus palacios y mezquitas, sino también por sus mercados.

El complejo Pahlavan-Mahmud, epicentro del peregrinaje uzbeco

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La expedición Tahina-Can participa en un ritual de plegaria y bendición en uno de los lugares que más peregrinación uzbeka atrae, el complejo de Pahlavan-Mahmud.

La Jiva más mística 'bendice' la Expedición Tahina-Can

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El calor asfixia. Los imprescindibles del día han sido agua, pañuelos y gorros. Caras de cansancio y bocas sedientas. Incluso los lugareños refrescaban con agua del pozo las nucas de cada uno de los expedicionarios. Así hemos vivido la esencia de la milenaria Jiva, declarada patrimonio universal por la UNESCO en 1990.

Viaje a las arenas del tiempo

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Tashkent sufre un poco lo que me ha dado por llamar el "síndrome de la ciudad impersonal": ciudades que, a base de crecer y modernizarse, terminan por ser las menos representativas a simple vista de un país (más irónico aún teniendo en cuenta que es la capital).

Los minaretes, una luz en el desierto

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A 6.107 kilómetros de casa, 1.400 metros podrían parecer una distancia irrisoria.

Jiva, primera jornada tahina en la ciudad de barro

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De Tashkent, la capital de la república, asfaltada, silenciosa, hermética, a la mágica Jiva, la ciudad de barro donde confluyeron esclavos, telas, especias y piedras en tiempos de Marco Polo.

La Expedición 'tomó partido' en Jiva

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El fútbol hizo gala de presencia entre las murallas de la ciudad de Jiva.
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