Diario de Ruta 2016, República Dominicana

Una dominicana de 14 años

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Tutsi Mejía tiene 14 años y vive en un barrio cerca de Boca Chica. Asiste a clases de informática en el Centro Tecnológico Comunitario de Boca Chica cada tarde y durante el día va a la escuela pública. No tiene muchas amigas ni amigos en el CTC porque no le gusta mucho hablar, pero sí aprender.

 

Llevaba más de un mes sin asistir al CTC puesto que le picó el mosquito Aedes Aegypti en el gemelo y fue infectada por el virus zika. Estuvo en cama todo este tiempo con mucho dolor de huesos y articulaciones, y con un sarpullido muy molesto por todo el cuerpo. “No tenía ganas de hablar con nadie ni de comer”, comenta. Dos amigas suyas tienen también el zika. Una de ellas está ingresada en el hospital desde hace un par de meses y la otra, lo superó en tres semanas. De hecho, lo que no es normal es “el que no está o ha estado infectado por el zika”, afirma. Tutsi ha estado infectada también en otras ocasiones de tres tipos de dengue. Sin embargo, la vez que lo pasó peor fue con el dengue original.

En la familia Mejía son tres hermanas: Mercedes de 22 años, y María de 23. María se casó a los 20 años y tiene ya tres hijos y Mercedes a los 21 y tiene un hijo. Ella cuenta que le queda “demasiado lejos” lo del matrimonio puesto que, bajo su punto de vista “para qué te casas si no tienes por qué hacerlo, no estás obligada”.

Su madre que ahora tiene 42 años tenía 20 años cuando se casó y su padre, que ahora tiene 43, tenía 21 cuando contrajo matrimonio. Se casaron después de haberse quedado embarazada de su primera hija. No obstante, su padre es muy sobreprotector y mucho más con todas sus hijas.

Tutsi nos cuenta que dos amigas suyas de su misma edad ya tienen un hijo. Stacy, una de ellas, se quedó embarazada y después se casó, ya que está mal visto en República Dominicana que la mujer tenga relaciones sexuales esporádicas. Según Tutsi, la pareja no se lleva bien, “están siempre discutiendo”. En cambio, Ana María se casó con su pareja porque estaba enamorada de él y después tuvieron un hijo. Según Tutsi, este matrimonio es muy diferente: “unos se casaron por amor y otros por simple obligación”.

Estos embarazos adolescentes van ligados a la falta de educación sexual. Tutsi ha asistido a talleres y charlas en los que se explican los riesgos en cuanto a enfermedades, así como la posibilidad de quedarse embarazada. A pesar de que está muy mal vista la venta de los preservativos u otros métodos anticonceptivos a menores de edad  por la influencia religiosa católica y que su precio es exageradamente alto, los adolescentes utilizan aquellos que les regalan en campañas de concienciación social dirigidas por el gobierno.

Tutsi Mejía es una de las millones de niñas de 14 años de República Dominicana en las que las enfermedades y los embarazos están en los planes de estas adolescentes. Los nombres han sido cambiados con el fin de preservar su identidad.

*Los nombres han sido modificados para preservar su identidad. 

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