Por Marc Valle
La expedición empieza tras un breve descanso, recorriendo en autobús las calles y plazas de Bishkek en uno de los días más importantes de la joven nación: el Día de la Independencia, celebrado por trigésimo cuarta vez desde que se disolvió la Unión Soviética.
La primera visita es el mercado de Osh, nombrado así por la segunda ciudad más grande del país, famosa por ser la cuna de comerciantes y vendedores.

Este mercado deslumbra por su variedad de puestos y productos, desde dulces variados, grandes estantes de vistosas flores, hasta tabaco para masticar o aceite procedente de animales tan inesperados como el oso y tiburón.

Llaman la atención los pequeños tenderetes de materiales escolares, llenos de padres y madres comprando a última hora los últimos materiales para la vuelta al colegio, que nos hace recordar a la expedición la cotidianidad de la vida kirguiz, y las similitudes entre dos naciones a miles de kilómetros de distancia.
Después de terminar la visita, la expedición paró en un restaurante para conocer la gastronomía kirguís. La hospitalidad local se muestra con la abundancia de comida en la mesa, para brindar una gran experiencia, y quizás como costumbre de la histórica cultura nómada, la comida sobrante se aprovecha entre trabajadores y amigos.
Por la tarde, el guía nos lleva por las principales plazas de la capital, vibrantes por los actos de festividad, dando a conocer como la historia ha ido alterando el rostro de esta.
Una gran bandera del país reina sobre la Plaza Ala-Too ( Plaza Mayor) en donde las festividades para el Dia de la Independencia estaban en pleno espectáculo. A su sombra la magnífica estatua de Manas, el héroe mítico que según la leyenda unió a 40 tribus nómadas para establecerse en la región.
En otra plaza cercana, junto a una de las cinco “casas blancas”, sedes de instituciones gubernamentales, la estatua de Lenín preside el espacio. En Kirguistán este personaje histórico se recuerda con respeto, en parte por su ambicioso programa de alfabetización, que permitió que la tasa de escolarización pasara del 3% a más del 90%.

El día concluye con una celebración especial: el cumpleaños de una de las expedicionarias en un restaurante elegante, donde volvimos a probar delicias locales, entremezcladas con otros platos internacionales, como la pizza.
La celebración es breve. Mañana salimos hacia el parque nacional Ala Archa y a las montañas que se vislumbran en el horizonte: la legendaria cordillera de Tian Shan.













