
A las 9:00h de la mañana el grupo Tahino ha cogido un autobús con destino al Parque Nacional Ala-Archa. El viaje desde Biskek dura aproximadamente una hora.

Los expedicionarios hacen piña durante el duro recorrido por las montañas de Kirguistán y observan el paisaje que les rodea.

Los Tahinos recorren la ruta hasta la cascada Ak-Sai situada a 2.850 m de altitud y superando un desnivel positivo de 650 m. Una travesía exigente, pero con una recompensa espectacular al final del camino.

El objetivo final de la ruta: la cascada Ak‑Sai, que cuenta con una altura estimada de 20 m y un caudal alimentado por el deshielo glaciar.

Nuestro guía durante toda la travesía ha sido Edil Dalilov, que con una sonrisa ha mostrado el camino.

En el parque nacional de Ala-Archa se puede encontrar al leopardo blanco de las nieves, símbolo del lugar.

En la cultura kirguís las águilas estan muy presentes. Este animal, que forma parte del emblema nacional del país, también simboliza la antigua tradición de caza nómada, representando fuerza, habilidad y la estrecha relación entre el hombre y la naturaleza.

Después de una larga caminata, el grupo Tahino ha podido disfrutar de una cena en compañía de música y bailes tradicionles.













