
En nuestro último día de expedición amanecemos con estas vistas en el campamento de yurtas en Bokonbaevo.

Algunos expedicionarios aprovechan hasta el último minuto en el país para activar el cuerpo y afrontar el día de la mejor manera.

Tras el desayuno en el campamento iniciamos el regreso hacia Bishkek en nuestro autobús de confianza.

Antes de llegar a la capital hacemos una parada en el complejo Hawaii para recargar fuerzas y probar su exquisita comida.

El complejo Hawaii se trata de un restaurante situado sobre el agua y es uno de los sitios favoritos para los residentes locales.

En el mismo restaurante, además de la comida, hemos podido disfrutar de un pequeño zoológico donde conviven distintos animales.

Una vez instalados en el mismo hotel donde llegamos el primer día, los Tahinos nos hemos puesto manos a la obra con los trabajos que hemos ido confeccionando a lo largo de la expedición.

Después de una semana intensa de incansable trabajo, empezamos con las presentaciones de los proyectos!

La última cena antes de despedirnos del país.

Los expedicionarios se despiden de Elisa y Edil, los dos guías (y ahora amigos) que nos han acompañado durante toda la aventura.

Tras unos maravillosos días en Kirguistán, cogemos el avión rumbo a Barcelona y nos despedimos del país llevándonos innumerables recuerdos y una gran experiencia.













