Diario de Ruta

La dulce espera: destino Kirguistán

La aventura comenzó con un doble vuelo hasta llegar a la capital Bishkek.

Por Júlia Álvarez

Mismo punto de encuentro, distinto destino. Los mostradores de Turkish Airlines son, como años anteriores, el lugar donde se reúnen los integrantes de Tahina Can para empezar la aventura. Este año hay 31 expedicionarios, de procedencias diversas, como México, Brasil, Estados Unidos, Francia y Uruguay, que enriquecen la experiencia.

Hay caras nuevas, pero la mayoría son conocidas. La coincidencia en las mochilas, obsequiadas en ediciones pasadas, delata la presencia de veteranos en el grupo. Algunos compañeros coleccionan un número imponente de expediciones. En esta ocasión, varios se reincoporan después de algun año de ausencia. A veces la vida exige interrupciones: trabajos sin flexibilidad para escoger vacaciones, poco presupuesto para viajar o causas más entrañables como la celebración de una boda.

En la cola de embarque se masca la expectación por lo que está por venir. El equipo de video empieza a cuestionarse los retos que tiene por delante: “¿Grabamos con móvil o mejor con la cámara?”. Otro expedicinario muestra sus ganas de aprovechar la oportunidad al máximo: “Yo estoy en foto pero puedo colaborar con el taller que sea”. 

Las esperas en el aeropuerto, aunque son dulces, hay que amenizarlas. Recurrir a recordar anécdotas de otros viajes es un clásico. Sirve para alertar a los nuevos tahinos de lo que pueden encontrarse y, a la vez, para sacar carcajadas a los veteranos. Se habla de mordidas de perros y del riesgo de haber muerto por la serpiente de los 7 pasos. Por favor, que no nos pase nada en Kirguistán.

Este país, situado en las cordilleras de Asia Central, antiguo miembro de la URSS, cuenta con una extensión de 199.951 km². Su territorio está conformado en un 90% por montañas. Así pues, ofrece un paisaje extraordinario y un paraíso para los senderistas.  

Foto: Paula Herrera.

Las lenguas oficiales de Kirguistán son el kirguís y el ruso, pero al aterrizar en Bishkek, la capital, se escuchan por doquier las palabras “taxi” y “sim” (de tarjeta sim) comprensibles en cualquier idioma, que intentan atraer a los turistas. La envergadura del aeropuerto no sorprende, pero las reformas del exterior auguran su ampliación, que tal como indica el guia permitirá que esta ciudad acoja vuelos directos de Europa.

Kirguistán sonaba a destino inexplorado, pero el bullicio que se forma nada más llegar desmiente el primer prejuicio. Aunque no sea el destino turístico más común, su popularidad aumenta año tras año, confirma el guía. Se siente que es el momento oportuno para visitar este país, comenzar a narrarlo y perpetuar los primeros relatos viajeros.