En la cultura kirguisa, el sombrero no es una simple prenda: es identidad, tradición y orgullo. El más emblemático es el kalpak, un sombrero blanco de fieltro con bordados negros, usado tradicionalmente por los hombres. Su forma puntiaguda y su color simbolizan las montañas nevadas y la conexión del hombre con la naturaleza. Cada kalpak está hecho a mano y sus diseños pueden variar según la región, la edad o el estatus social. También existen versiones especiales de sombreros coloridos para celebraciones o ceremonias. Las mujeres, por su parte, llevan otros tipos de tocados tradicionales, como pañuelos bordados o sombreros altos decorados con plumas y cuentas para ocasiones especiales. A través de estas prendas, se puede entender el valor que la cultura kirguisa da a la herencia, al detalle, pero sobre todo a la expresión visual de la identidad.
Texto y fotos: Iván Lartategui y Paula Marco.
























