La comunicación se establece de múltiples maneras. La no verbal es clave. La mirada, la sonrisa, la gesticulación. Y las manos son capaces de transmitir el recorrido de una persona: reflejan el relato del pasado, de las inquietudes e inseguridades, de las emociones.
La galería pretende transmitir esa gran cantidad de historias sin la necesidad de exponer al sujeto fotografiado. Deducir la intención comunicativa retratando las sutilezas y los detalles ocultos. Porque las manos cuentan historias, solo hace falta escucharlas.
Fotografía y texto de Núria Ras y Jan Ortuzar