Reportajes 2009, Ecuador

Tierra de diamantes

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Ocho y media de  la tarde, nervioso localizo una floristería, tan solo cinco minutos para decidir qué  comprar para hacerla sentir única. Una vez dentro giro sobre mi y una marea de colores inundan mis ojos. Ante esta explosión lumínica y aromática fijo mi atención. Ahí está, una orquídea  con sus curvas imposibles y esencia única, tan especial como ella. Una voz afirma:  "De  Ecuador señor, procede de Ecuador"

 

En lo mas profundo de Ecuador, dentro del cantón de Baños, en las proximidades del Manto de la novia, el señor Bolivar cultiva en un pequeño jardín con más de cien especies distintas de orquídeas endémicas de esta región. Más de mil especies podrían ser cultivadas afirma, y sorprende cómo tan solo a partir de las hojas este agricultor es capaz de identificar de qué orquídea se trata y que flor tiene.  Se  trata de una tarea bien complicada sabiendo que algunas de ellas sólo muestran su maravilloso lienzo durante dos días.

Las orquídeas han encontrado en esta región una inmensa  biodiversidad faunística junto a la cual han coevolucionado. Esto se explica por un intercambio de favores, la flor suministra alimento en forma de líquido azucarado a los insectos, aves y mamíferos, que por su parte median la polinización, intercambiando el  polen que queda adherido a sus cuerpos.

 

Para el cultivo de orquídeas, tan solo basta con cortar bloques de la base de los helechos arbóreos que son utilizados a modo de soporte y sustrato. En cada uno de los bloques se realiza un agujero en el cual se siembra la  semilla de la especie deseada y se aporta  una pequeña cantidad de humus. Es en ese momento en el que un hongo específico se asocia con la semilla y entre ambas se logra la germinación, que de otro modo seria imposible.

Una vez crecida la planta, solo falta esperar que un diamante de color aparezca, listo para ser regalado a la mejor de las flores.

 

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